Ciclos irregulares o ausentes
Reglas que se espacian más de 35 días, que llegan menos de nueve veces al año o que desaparecen por meses. Es el signo de que la ovulación no está ocurriendo con regularidad.
Síndrome de ovario poliquístico
El nombre engaña: no es un problema de quistes, es un desajuste hormonal y metabólico. Y no se diagnostica con un ultrasonido solo, aunque así se lo hayan dicho. Aquí le explicamos cómo se confirma de verdad y qué se puede hacer.
El diagnóstico correcto
Hacen falta dos de estos tres criterios. Con uno solo no alcanza, y ahí es donde se equivocan muchos diagnósticos.
Lo que el ultrasonido llama quistes no son quistes. Son folículos: pequeños sacos donde madura el óvulo cada mes. En el SOP la ovulación no se completa, así que esos folículos se quedan a medio camino y se acumulan en la orilla del ovario. Por eso se ven muchos y por eso el nombre confunde a todo el mundo, incluidas muchas pacientes que llegan pensando que necesitan cirugía.
El origen está más arriba: en cómo su cuerpo maneja la insulina y las hormonas. De ahí se derivan el ciclo irregular, el acné, el vello y la dificultad para embarazarse.
Reglas que se espacian más de 35 días, que llegan menos de nueve veces al año o que desaparecen por meses. Es el signo de que la ovulación no está ocurriendo con regularidad.
Ya sea visible —acné persistente, vello en cara o abdomen, caída de cabello por delante— o medido en sangre con testosterona libre y otros marcadores.
Veinte o más folículos por ovario, o un volumen ovárico aumentado. Se ve por ultrasonido transvaginal, que es el que tiene la resolución suficiente.
Hasta una de cada cinco mujeres sanas tiene ovarios de aspecto poliquístico sin tener el síndrome. Si le dieron el diagnóstico solo con una imagen, vale la pena revisarlo con los otros dos criterios antes de empezar cualquier tratamiento.
Cómo se manifiesta
No hacen falta todos. Muchas mujeres llegan por uno solo —el acné o la regla ausente— sin sospechar que estaban conectados.
Ciclos largos, salteados o ausentes. Suele ser el primer aviso y el que más se normaliza durante años.
Sobre todo en mandíbula, cuello y espalda, y resistente a los tratamientos dermatológicos habituales.
En mentón, patillas, alrededor del pezón o en la línea del abdomen. Se llama hirsutismo.
Con patrón masculino: se ensancha la raya y clarea la coronilla, sin entradas marcadas.
En cuello, axilas o ingles, con textura aterciopelada. Es acantosis nigricans y apunta a resistencia a la insulina.
Es la causa más frecuente de infertilidad por falta de ovulación, y de las que mejor responden.
Con el esfuerzo habitual no se mueve. No es falta de voluntad: es el metabolismo trabajando en contra.
Sueño después de comer y antojo de azúcar. También apuntan al manejo de la insulina.
Si se reconoce en tres o más de estos, vale la pena estudiarlo. No para asustarse: para dejar de atribuirlo a cosas sueltas y tratarlo como lo que es.
Contestar cinco preguntasLos estudios
Tres piezas, y ninguna funciona sola. Con las tres, el diagnóstico queda cerrado y el tratamiento deja de ser a tientas.
Cómo han sido sus ciclos, desde cuándo, qué ha tomado, antecedentes familiares de diabetes o SOP. Esta parte pesa más de lo que parece.
Se toma en un día específico del ciclo, entre el segundo y el quinto, o cuando corresponda si no está menstruando. Fuera de esa ventana los valores no se interpretan bien.
Transvaginal, para contar folículos y medir el volumen de cada ovario. Se hace en el mismo consultorio durante la consulta.
Según el caso se añade una curva de tolerancia a la glucosa y un perfil de lípidos, porque el SOP no vive solo en el ovario: también se juega en el metabolismo.
Su caso en concreto
Cinco preguntas sobre sus ciclos, sus síntomas y lo que busca. Al terminar, su caso llega resumido a nuestro WhatsApp y le decimos qué estudios pedir antes de venir.
Las dos preguntas de siempre
Las respuestas honestas son más tranquilizadoras que las evasivas. El SOP no se quita para siempre, pero tampoco es una amenaza si se lleva control. Lo que sí hace daño es dejarlo suelto durante quince años.
Opiniones en Google
Reseñas publicadas en el perfil de Google del consultorio, sin editar y sin seleccionar.
Abrir el perfil en Google MapsExcelente médico, muy preparado para dar seguimiento a problemas específicos. Muy contenta con el trato y con la atención oportuna que he recibido en cada consulta. Lo recomiendo ampliamente.
En el estudio especializado midió todo con mucho detalle y me explicó en qué rangos debía estar cada medida. Las imágenes del bebé se ven clarísimas. Muchas gracias.
Muy buen servicio desde que llegamos a la clínica. El doctor nos atendió muy bien, nos explicó todo y aclaró cada duda que teníamos. Súper recomendable.
Quedamos muy conformes con lo detallada que fue la información que nos dio el médico. Mucha empatía y gran servicio. El lugar es agradable y cómodo.
El Dr. Álvarez es súper profesional. Se toma su tiempo, explica todo con calma y resuelve las dudas. Excelente atención, lo recomiendo ampliamente.
Muy amable y profesional. Su trato fue muy cordial y se tomó el tiempo suficiente para corroborar que todo estuviera bien con nuestro bebé.
Qué se hace
No hay un tratamiento único. La primera pregunta que define todo es si busca embarazo ahora o no, porque el plan cambia por completo.
Es la parte que más cuesta y la que más rinde, porque actúa sobre la resistencia a la insulina, que es la raíz. Una reducción modesta de peso basta para que muchas mujeres recuperen la ovulación. Lo trabajamos con metas realistas y, cuando conviene, con apoyo de nutrición.
Regularizan el ciclo, protegen el endometrio y bajan los andrógenos, con lo que mejoran acné y vello. Es el manejo habitual mientras el embarazo no esté en los planes.
Se añade cuando los estudios muestran alteración en el manejo de la glucosa. Ayuda al metabolismo y, en varias pacientes, a que el ciclo se regularice por sí solo.
Con letrozol o clomifeno, bajo seguimiento por ultrasonido para ver cómo responden los folículos. La mayoría logra embarazo por esta vía, sin necesidad de reproducción asistida.
Cuando el acné o el vello son el motivo principal de consulta. Los resultados tardan de tres a seis meses, porque el vello sigue su propio ciclo de crecimiento.
Sobre los tratamientos que prometen “eliminar los ovarios poliquísticos”: no existe ninguno que los borre. Lo que sí existe es control, y funciona muy bien.
Agendar valoración
La buena noticia
El SOP es una de las causas más frecuentes de dificultad para embarazarse. También es de las que mejor responden al tratamiento, y eso rara vez se dice con la claridad que merece.
El problema no es que el óvulo no exista: es que no termina de madurar ni de salir. La inducción de la ovulación resuelve justamente eso. Con seguimiento por ultrasonido se ve cuándo el folículo está listo y se indica el momento adecuado.
Costo
La valoración inicial es lo único fijo. Lo demás depende de qué muestren los estudios y de si busca embarazo. Le damos el precio cerrado por WhatsApp.
La consulta que define si realmente tiene SOP y de qué tipo.
Se toma en laboratorio, en el día del ciclo que le indiquemos.
Citas de control o, si busca embarazo, seguimiento de la ovulación.
Díganos qué estudios ya tiene y si busca embarazo. Con eso le decimos qué falta, cuánto cuesta y en qué día del ciclo agendar.
Es un trastorno hormonal y metabólico, no una enfermedad de los ovarios. El nombre confunde: los quistes que se ven en el ultrasonido no son quistes de verdad, son folículos que se quedaron a medio madurar porque la ovulación no se completó. Se diagnostica con dos de tres criterios: ciclos irregulares, exceso de andrógenos y ese patrón en el ultrasonido.
Los más frecuentes son reglas irregulares o ausentes, acné que no cede, vello en cara, pecho o abdomen, caída de cabello por delante, manchas oscuras en cuello y axilas, dificultad para bajar de peso y problemas para embarazarse. No hacen falta todos para tenerlo.
En sí mismo no pone en riesgo la vida, pero sin control aumenta con los años la probabilidad de diabetes tipo 2, hipertensión, colesterol alto y engrosamiento del endometrio por falta de ovulación. Todo eso es prevenible, y esa es justamente la razón de llevar seguimiento.
No se cura en el sentido de desaparecer para siempre, porque es una condición crónica ligada a cómo su cuerpo maneja la insulina y las hormonas. Lo que sí se logra, y en la gran mayoría de los casos, es controlarlo: regularizar los ciclos, mejorar la piel y el vello, y recuperar la ovulación.
Con tres cosas: su historia de ciclos, un perfil hormonal en sangre tomado en un día específico del ciclo, y un ultrasonido transvaginal que cuente los folículos y mida el volumen ovárico. Un ultrasonido solo no basta para diagnosticarlo.
Depende de qué le esté afectando más y de si busca embarazo. Si no lo busca, se suelen usar anticonceptivos combinados para regularizar el ciclo y bajar los andrógenos. Si hay resistencia a la insulina, se añade metformina. Si busca embarazo, se induce la ovulación con letrozol o clomifeno. En todos los casos el manejo del estilo de vida es parte del tratamiento.
Sí. Es una de las causas más frecuentes de dificultad para embarazarse, y también una de las que mejor responden al tratamiento. La mayoría de las mujeres con SOP logra embarazo con inducción de ovulación, sin necesidad de técnicas de reproducción asistida.
No. Hasta un veinte por ciento de mujeres sanas tiene ovarios de aspecto poliquístico sin tener el síndrome. Por eso el diagnóstico exige al menos dos de los tres criterios, y por eso conviene desconfiar de quien lo diagnostica con una sola imagen.
Depende de si ya trae estudios recientes o hay que solicitarlos. La valoración inicial incluye consulta y ultrasonido; el perfil hormonal se cotiza aparte porque se toma en laboratorio. Le damos el precio cerrado por WhatsApp.
No necesariamente. El tratamiento se ajusta por etapas: lo que necesita a los 20 años para regular su ciclo no es lo mismo que necesita a los 32 cuando busca embarazo, ni a los 45. Se revisa periódicamente y se cambia cuando corresponde.
Quién la atiende
Ginecólogo obstetra por el Hospital General de México Dr. Eduardo Liceága (UNAM), con subespecialidad en Medicina Materno Fetal por el Hospital Civil de Guadalajara (UdeG) y actualización en endocrinología reproductiva por el Consejo Mexicano de Ginecología y Obstetricia.
El SOP es un padecimiento hormonal, no quirúrgico. Se atiende desde la endocrinología ginecológica y con seguimiento en el tiempo, no con una consulta suelta.
No es falta de voluntad
El acné que no cede, la regla que no llega, el peso que no baja. Puestos en fila dejan de parecer mala suerte y empiezan a parecer lo que son: un síndrome con nombre y con tratamiento.
Torre Médica, Tuxtla Gutiérrez · Lunes a sábado · Atención confidencial